"MAMÁ, quiero dedicarme al mundo de la moda". En la era posmoderna, esta frase ha tomado el relevo al clásico "quiero ser artista". ¿Qué debería hacer una madre si su vástago se la lanza? ¿Comenzar a sufrir por el hambre que pasará? ¿O hacer de tripas corazón, apoyarle y preparar la cartera? La de Roberto Piqueras, diseñador catalán de 23 años, optó por esta segunda opción. "Es la persona que más me ha ayudado", confirma él. También Krizia Robustella, de la misma edad, admite su nula independencia económica: "Aún no puedo comer de la moda, así que sí, el dinero es familiar", confiesa.

Sin embargo, penurias económicas aparte, crece la hasta ahora Pasarela Cibeles (rebautizada como Cibeles Madrid Fashion Week), que este año ha recibido una inversión de tres millones de euros, y crece el número de pasarelas provinciales como el Noovo Festival (Ourense) o el South (Cádiz). "Cuando yo empecé, a mediados de los años noventa, había muy poca gente que se quisiera dedicar a esto. Y aún había menos plataformas de lanzamiento", opina el ya establecido diseñador Juan Duyos; "ahora, el que tiene talento puede mostrarlo". Carlos Díez, de la misma quinta que Duyos, coindice con él: "Antes sólo existía Cibeles y su entrada estaba vedada a los que empezaban. Ahora, fíjate, el camino se les ha allanado mucho. Digamos que hay menos mendicidad".
Efectivamente, talento no falta, o como dice Duyos, "los que ahora trabajan como camareros para poder pagarse los estudios de moda son los que antes se pagaban los de interpretación". "Este año, al primer curso de diseño de moda se han apuntado más de cien personas", confirma Raquel Sánchez, adjunta de dirección de moda del Istituto Europeo di Design (IED). Pero no todo el mundo quiere ser diseñador. Bajo ese impreciso mundo de la moda, cada vez se alojan más tipos distintos de profesiones. Luis Venegas, editor de revistas y profesor de historia de las imágenes de moda en el IED, se pone a sí mismo de ejemplo: "Mírame, trabajo en moda... ¡pero no soy diseñador!".
INÉS MUÑOZ MARTÍNEZ-MORA 10/10/2008 EP3
Efectivamente, talento no falta, o como dice Duyos, "los que ahora trabajan como camareros para poder pagarse los estudios de moda son los que antes se pagaban los de interpretación". "Este año, al primer curso de diseño de moda se han apuntado más de cien personas", confirma Raquel Sánchez, adjunta de dirección de moda del Istituto Europeo di Design (IED). Pero no todo el mundo quiere ser diseñador. Bajo ese impreciso mundo de la moda, cada vez se alojan más tipos distintos de profesiones. Luis Venegas, editor de revistas y profesor de historia de las imágenes de moda en el IED, se pone a sí mismo de ejemplo: "Mírame, trabajo en moda... ¡pero no soy diseñador!".
INÉS MUÑOZ MARTÍNEZ-MORA 10/10/2008 EP3

2 comentarios:
ey!!! cuándo vuelves??
un beso!
Yo empece a estudiar diseño de moda hace tres años. Lo cierto es que en el primer cuatrimestre de segundo lo deje desencantada. No por la carrera en si, sino pq lo que queria aprender era el como se hace, pero en 3D... Coser, coser y coser. Asi que despues de una jornada de reflexion de casi ocho meses, me decante por un ciclo Superior de Patronaje, Corte Y Confeccion... son casi tres años y no podria estar mas contenta. Cierto es, que mis conocimentos de patronaje ahora me limitan a la hora de diseñar pq ya eres consciente de que tu personalmente no puedes hacerlo... Supongo que es un poco como la arquitectura... xo tmb me ahorran discusiones con Patronistas y Confeccionistas.
Y si, mis padres me siguen manteniendo, no descarto que cuando acabe y haga las practicas, vuelva a la Escuela para obtener el titulo, pero como tu bien dices al final del post (Basicamente lo que me ha hecho dejar un comentario), si, espero trabajar en la moda algun dia, pero no siendo diseñadora.
Bss, y genial idea.
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